Ignoro el sentido kilométrico de las distancias
no comprendo las sucesivas sendas que nos separan,
miento al decir que te adoro cuando no estás aquí.
No, el amor no se agranda con las avaras distancias.
Un paso, dos , tres, no puedo seguir este desorden.
Una recta, una curva y, al final del camino, la niebla.
La primera vez que leí esta poesía me emocionó. Después de tanto tiempo sigue haciéndolo.
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